Las juntas en pavimentos de hormigón son uno de esos detalles que casi nadie ve cuando el suelo está terminado, pero que deciden si ese pavimento seguirá en buen estado dentro de veinte años o empezará a fisurarse en los primeros meses. No todas las juntas cumplen la misma función: unas controlan dónde aparecerán las fisuras, otras separan elementos que se mueven de forma distinta y otras permiten que la estructura respire. Conocer los tipos de juntas de pavimentos es el primer paso para diseñarlas y protegerlas correctamente.
¿Por qué un pavimento de hormigón necesita juntas?
El hormigón cambia de volumen a lo largo de toda su vida. En las primeras horas y semanas pierde agua y se contrae (retracción). Después, con los cambios de temperatura, se dilata en verano y se contrae en invierno. A esto se suman los asentamientos del terreno y las cargas del tráfico.
Una losa de hormigón no puede absorber esos movimientos sin romperse en algún punto. Las juntas sirven precisamente para decidir dónde y cómo se producen esos movimientos, en lugar de dejar que el propio material elija el sitio en forma de fisura irregular.
Los tipos de juntas en pavimentos de hormigón
Aunque cada proyecto tiene sus particularidades, en la práctica se distinguen cuatro grandes tipos de juntas en un pavimento de hormigón.
Juntas de contracción (o de retracción)
Son las más habituales. Se ejecutan normalmente mediante un corte con disco en las primeras horas tras el hormigonado, con una profundidad aproximada de entre un cuarto y un tercio del espesor de la losa. Ese corte crea un punto débil para que, cuando el hormigón se contraiga, la fisura aparezca justo ahí, recta y controlada, en lugar de en cualquier otro lugar.
La distancia entre juntas de contracción depende del espesor de la losa, del tipo de hormigón y de su armado. Como referencia orientativa se suele trabajar con paños de varios metros, pero la separación definitiva debe fijarla siempre el proyecto.
Juntas de construcción
Aparecen allí donde se interrumpe el hormigonado: al final de una jornada de trabajo, entre fases de vertido o entre calles de pavimento. Su objetivo es que la unión entre el hormigón ya endurecido y el nuevo se comporte de forma previsible. En suelos con tráfico intenso suelen requerir sistemas de transmisión de cargas y una protección del borde para que las ruedas no rompan las aristas.


Juntas de aislamiento o perimetrales
Separan el pavimento de otros elementos que se mueven de forma distinta: muros, pilares, arquetas, bases de maquinaria o el perímetro de la propia nave. Evitan que la losa transmita tensiones a esos elementos (o que estos se las transmitan a ella) y suelen rellenarse con un material compresible.
Juntas de dilatación
Las juntas de dilatación absorben los movimientos de mayor amplitud: los cambios térmicos importantes y, sobre todo, los movimientos propios de la estructura del edificio. Cuando un edificio tiene una junta estructural, esa junta debe respetarse en el pavimento: si se cubre con baldosa o con hormigón continuo, el movimiento acabará rompiendo el acabado justo encima.
A diferencia de las anteriores, una junta de dilatación no se resuelve solo con un corte o un sellado: necesita un sistema capaz de acompañar el movimiento y, al mismo tiempo, permitir el paso de personas y vehículos. Puedes ver más detalle en nuestra guía sobre juntas de dilatación para pavimentos.



¿Cómo se sellan y protegen las juntas de un pavimento?
Es una de las dudas más frecuentes, y la respuesta depende del tipo de junta y del uso del pavimento:
- Sellado elástico: adecuado para juntas de contracción con poco movimiento. Impide la entrada de agua y suciedad, pero no protege los bordes frente a impactos.
- Perfiles de protección: en suelos con tráfico de carretillas o vehículos, los bordes de la junta sufren con cada paso de rueda. Un perfil metálico protege las aristas y evita que la junta se degrade.
- Sistemas de junta de dilatación: cuando hay movimiento estructural, se necesita un perfil diseñado para absorberlo, con un inserto elástico o un mecanismo que acompañe el desplazamiento sin dejar un hueco peligroso.
En juntas de pavimentos, elegir un sellado simple donde hace falta un sistema de dilatación es uno de los errores que más reparaciones generan a medio plazo.
Juntas de pavimentos en zonas de tráfico: interiores y exteriores
El uso del pavimento cambia por completo las exigencias de la junta. En naves industriales y centros logísticos, el tráfico continuo de carretillas exige juntas planas, robustas y sin escalones. En aparcamientos y viales exteriores se suman el tráfico rodado, la lluvia y los cambios de temperatura entre el día y la noche.
Para estos casos, BECjoint dispone de soluciones específicas de juntas de dilatación para aparcamientos y pavimentos y de juntas de dilatación para grandes cargas, pensadas para soportar el paso repetido de vehículos pesados.

Errores habituales con las juntas en pavimentos
Buena parte de los problemas que vemos en juntas de pavimentos no se deben al producto, sino a decisiones tomadas tarde o sin tener en cuenta el uso real del suelo:
- Cortar las juntas de contracción demasiado tarde, cuando el hormigón ya ha fisurado por su cuenta.
- Cubrir la junta estructural del edificio con un pavimento continuo, sin prever un sistema de dilatación.
- Rellenar con materiales rígidos juntas que deben moverse.
- Dejar sin protección los bordes de las juntas en zonas de tráfico intenso.
- Decidir el tipo de junta al final de la obra, en lugar de definirlo en el proyecto.
Cómo elegir la junta adecuada para tu pavimento de hormigón
Antes de definir las juntas en pavimentos de hormigón conviene responder a estas preguntas:
- Qué movimiento debe absorber: retracción, cambios térmicos o movimiento estructural del edificio.
- Qué tráfico soportará: peatonal, carretillas, vehículos ligeros o cargas pesadas.
- Dónde está el pavimento: interior, exterior o zonas expuestas al agua.
- Qué acabado lleva: hormigón pulido, resina, baldosa u otro revestimiento.
Si el pavimento es de hormigón y además necesita estanqueidad, también puede interesarte nuestra guía sobre juntas de dilatación en hormigón.
Como distribuidor oficial de MIGUA en España y partner de CPR Giunti, en BECjoint asesoramos a arquitectos, ingenierías y constructoras para definir la solución de junta más adecuada para cada pavimento, desde la fase de proyecto hasta la instalación.
¿Tienes un proyecto con pavimentos de hormigón? Contacta con nuestro equipo técnico y te ayudamos a elegir la junta adecuada.